CONSUELO, República Dominicana - Considerado un rincón lejano por algunos, quizás por lo que conocen la lista menor, el cruce de las Durante y Isidro Barros en este pueblo azucarero era el centro del país por una noche.

Las calles fueron marcadas por la policía y las colas enfrente de los vendedores de las empanadas de pollo y queso eran superadas sólo por las filas de los que buscaban su cerveza Presidente. Más de 3,000 personas se reunieron en el Parque Consuelo ante un escenario lleno de personajes y celebridades en honor a Manny Acta, el hombre que dejó la isla un héroe hace unos meses y regresó como una leyenda.

Acta, el cuarto piloto dominicano en la historia de las Grandes Ligas, había vuelto a casa. Sus compatriotas estaban esperando en el parque durante más de cinco horas cuando Acta llegó al escenario para hablar con su gente. La espera no molestó a nadie y cuando Acta finalmente llegó a nadie le importó cuando tiempo había esperado para pasar un tiempo con él

"Yo sé que mi país me apoya, especialmente mi pueblo, pero hasta verlo de cerca no lo comprendes," dijo Acta. "Era increíble y me siento bendecido. Nunca le di problemas a nadie en mi barrio y me imagino que por eso me apoyan tanto."

La Noche de Manny Acta en Consuelo incluyó discursos de Acta, políticos locales y su hermana, Carmen, quien cerró el evento con palabras que tocaron a todos en el parque. Cerca del escenario estaban reunidos los familiares de Acta que incluía a 35 personas, sentados todos unas sillas blancas de plástico. La made de Acta, Blanca y su hermana menor Analym estaban sentadas a las orillas de sus sillas en primera fila con sonrisas de oreja a oreja.

Manuel "Manolo" Acta, el orgulloso padre, estaba sentando firme en su asiento con los brazos cruzados y sin emoción en su cara. Aunque sí sonrío unas cuantas veces, esta es la forma que Manolo muestra su orgullo por su hijo.

Los fuegos artificiales y una actuación de una orquesta de merengue local cerraron las celebraciones que duraron hasta después de las 2 de la mañana.

"Este es un evento importante para nosotros," dijo Ramón Toledo, presidente de la Liga Manny Acta, una liga patrocinada por el nuevo piloto de los Nacionales. "Estamos tan orgulloso de lo que ha conseguido Manny Acta y mucha gente quería demostrarle el cariño que tienen por él. Sería imposible hacerlo uno por uno. Esta es la mejor forma de demostrar el cariño que la gente le tiene."

Al principio Acta no quería que se realizara esta celebración porque no quería ser tratado diferente por las personas que lo vieron crecer. El está mucho más cómodo en la pista de baile que en el escenario, viendo desde abajo el micrófono que parado enfrente de él.

"Sigo siendo humilde," dijo. "Sigo siendo la misma persona. Aunque sea el piloto de los Nacionales, soy el mismo que jugó baloncesto y béisbol aquí en las ligas pequeñas. Yo sabía que la gente me apoyaba, pero nunca me imaginé todo esto."

Consuelo siempre estará en el corazón de Acta, pero el pueblo que conocía como niño ha cambiado. Localizado en la provincia de San Pedro y sólo unas millas de San Pedro de Macorís, la población de Consuelo es de 25,000 personas, que es mucho más que los siete u ocho mil personas que vivían en la comunidad cuando Acta era niño. El baloncesto y el béisbol forman partes importantes en Consuelo ya que jugadores como Alfredo Griffin, Julio Franco, Ricardo Carty y Sammy Sosa nacieron allí, pero al cerrarse la planta azucarera ha tenido un impacto no sólo económico, pero también social. La planta azucarera patrocinaba la liga pequeña del pueblo. Sin la ayuda de Acta y su Liga Acta, los niños de Consuelo no tuvieran donde jugar el béisbol organizado.

"Consuelo es un pueblo que siempre ha sido muy orgulloso de sus deportes y educación," comentó Acta. "Ahora, el deporte ha bajado y no estamos produciendo los jugadores como antes. El crimen está subiendo y eso no es bueno. No hay tantos niños jugando béisbol como antes, pero estamos tratando de cambiar eso. Todavía necesitamos más educación."

Al criarse en Consuelo, la ecuación y no el deporte era la primera prioridad en la casa de los Actas. Manolo, quien comenzó a trabajar como niño, nunca jugó béisbol y por eso el deporte no era importante para él. La filosofía de Manolo era disfrutar la vida, pero trabajar duro para ser un hombre. Blanca quería que Manny, el mayor de cinco hermanos, fuera el mejor estudiante de su clase y hasta le consiguió un tutor para ayudarlo durante los veranos. Acta pasó dos niveles en la primaria gracias a sus calificaciones. Sin embargo, la madre veía al béisbol como un juego de niños, igual que las "bolas" que Manny siempre jugaba con sus amigos.

"Lo primero que hacía en las mañanas era salir a jugar bolas con sus amigos, a veces sin desayunar," comentó Blanca. "Luego jugaba béisbol. A veces lo tenía que castigar porque no regresaba a casa a tiempo porque siempre estaba jugando pelota."

Blanca siempre está sonriendo y cuando el tema es Manny se le nota el orgullo en su voz. Ella es la fuente del bueno sentido de humor de Manny.

"Ella vive para reírse y ella nos ha ayudado a superar muchas cosas en la vida," dijo Acta. "Pasas 30 minutos con ella por teléfono y pasa todo el tiempo riéndose. Eso es algo que te ayuda en la vida porque no importante por lo que estás pasando o si tienes algún problema, porque haces lo que puedes y te ríes."

¿Y Manolo?

"¿Ella y mi padre? Creo que es cierto lo que dicen que los opuestos se atraen," afirmó Acta. "Mi padre es una persona seria y puede ser uno poco intimidante. Mi madre es divertida. En mi familia me respetan porque tengo la disciplina de mi padre, pero también un buen sentido del humor. Es una buena mezcla."

La combinación de inteligencia, disciplina y sentido de humor forma una parte importante de la filosofía de Acta como entrenador y piloto. Mucho antes de que saltara a la fama como entrenador en Montreal y los Mets y antes de que fuera piloto de los Nacionales, Acta afinó sus cualidades como manager al liderar a las Estrellas Orientales en la Liga Dominicana. También ganó un campeonato de liga y una Serie del Caribe con el equipo de Licey en su trayectoria profesional.

Aprovechado su estancia en la República Dominicana, Acta hizo el primer lanzamiento y fue honrado durante el partido de las Estrellas y Liceo en el Estadio Tetelo Vargas en San Pedro de Macorís. El pública, en su mayoría, familiares de Acta, se volvieron locos.

"Estrellas Orientales es el alma de este pueblo y de la región de San Pedro," dijo Acta. "El equipo no ha ganado en como 38 años y son básicamente los Cachorros de Chicago del béisbol invernal dominicano. La gente apoya muchísimo al equipo y tenemos a muchos jugadores de Grandes Ligas entonces no se pierde la esperanza."

Acta puede estar pasando mucho más tiempo en la República Dominicana ya que cuentan con una academia en San Cristóbal y están mostrando mucho más interés en el país. Una prueba que tenía programado unos 15 o 20 jugadores terminó con 50 jugadores cuando se enteraron los jugadores que Acta iba a estar en el campo para presenciar los entrenamientos.

El hecho de que el equipo firmó al joven Esmailyn González a un contrato de más de un millón de dólares también ha generado mucho interés por los jugadores que están buscando el sueño de jugar en las Grandes Ligas.

"Creo que nos hicimos sentir con el fichaje de Esmailyn y es un aviso que vamos a pagar lo necesario para contratar a los jugadores que merecen ese dinero," dijo Acta. "Conmigo en el equipo y con un plan en pie, creo que vamos a poder conseguir buenos jugadores."


El futuro cercano de los Nacionales en la República Dominicana todavía está en proceso ya que tienen que superar unos obstáculos en su camino. Lo único seguro por el momento es que Acta seguirá recibiendo el apoyo de su familia y de todo Consuelo sin importar donde terminan en la tabla de la División Este de la Liga Nacional.

"Todo lo que hago es para hacer enorgullecer a mi familia y representar de la mejor forma posible a mi pueblo," dijo. "No me gusta todo el alboroto, pero estoy feliz y me siento orgulloso."