(AP/Brewers)

Los Cerveceros de Milwaukee ya no tienen excusas.

¿Que la rotación sólo tenía a Yovani Gallardo como carta sólida? Pues aquí se les presenta al enigmático Zack Greinke --con un Cy Young a cuestas-- tras un canje con Kansas City. Otro intercambio permitió la adquisición de Shaun Marcum desde Toronto.

Un equipo que siempre ha dependido del bateo largo ahora presume de tres abridores que hace un año fueron los protagonistas de juegos inaugurales con sus respectivos equipos.

Prince Fielder está al umbral de la agencia libre, así que el primera base tendrá toda la motivación para acumular los números con los que su agente Scott Boras saldrá a pedir un abultado contrato.

Tras clasificarse a los playoffs en 2008, los Cerveceros no volvieron a hacer ruido bajo la dirección del conservador Ken Macha.

Ahora llega Ron Roenicke, un novato como manager. Su aprendizaje fue durante 11 años con los Angelinos de Los Angeles, al lado de Mike Scioscia.

En los papeles, se encuentra con una situación ideal: talento en su apogeo y pocas complicaciones en cuanto a posiciones por definir.

Ryan Braun, Corey Hart y Rickie Weeks son los socios de Fielder, un combo en el que ninguno falló en sacudir por lo menos 25 jonrones el año pasado.

"Sabe muy bien que tiene una gran oportunidad aquí, y no la va a desaprovechar", dijo Mark Attanasio, el ambicioso dueño de los Cerveceros al referirse a Roenicke.

"Mi expectativa es que este equipo está para ser campeón", destacó Roenicke. "Los movimientos que se hicieron durante el receso no fueron para conformarse con armar un buen equipo. Fueron para decirle a los demás: 'queremos ser ganadores'".

"Sé que es mi primer año como manager, pero lo que me dicen (Attanasio y el gerente general Doug Melvin) es que quieren ganar y no se puede pedir algo mejor que tener un equipo con los recursos para conseguirlo".

Y el mensaje fue explícito al dejar ir a valiosas jóvenes fichas, como el campocorto venezolano Alcides Escobar y el jardinero central Lorenzo Cain en la transacción por Greinke.

Roenicke se propone cambiar el estilo de un equipo que con Macha arriesgaba poco cuando embasaba corredores.

Su idea es calcar el molde los Angelinos, es decir jugar con un acoso sin respiro al rival.

Este método se ajusta a piezas como el dominicano Carlos Gómez, Hart, Weeks y Braun, todos con velocidad en las bases.

"Tenemos a cinco o seis tipos que saben correr. Nos van a querer ver", avisó Gómez, cuya seguridad como jardinero central titular se consolidó cuando el conjunto se desprendió de Cain.

Después de ganar el Cy Young, Greinke echó reversa al terminar con foja de 10-14 y 4.17 con un mediocre equipo de Kansas City. Sin paciencia para aguantar el progreso de una camada de prospectos, el derecho pidió ser transferido y su deseo fue cumplido.

Se suponía que el destino serían los Yanquis de Nueva York, pero los Cerveceros se adelantaron. A diferencia de la olla de presión que es la Gran Manzana, Milwaukee es un sitio apacible y con menos periodistas pendientes, lo cual es lo ideal para alguien que sufre de problemas de ansiedad social.

Su presencia permitirá al mexicano Gallardo (14-7, 3.84 y dos campañas seguidas con al menos 200 ponches) no sentirse abrumado por las exigencias de ser el as principal.

Marcum (13-8, 3.64) viene de lanzar en el Este de la Liga Americana, tal vez la división más dura de las mayores. Las otras dos plazas de la rotación estarán en manos de los zurdos Randy Wolf (13-12, 4.17) y Chris Narveson (12-9, 4.99).

El puesto de cerrador sigue en manos de John Axford, quien fue una auténtica revelación al conseguir 24 rescates en su año de novato. Estará bien rodeado con LaTroy Hawkins, Kameron Loe y Takashi Saito.

Braun, Hart y Gómez ofrecen un dinámico trío de jardineros. Gómez tiene que levantar su producción sí o sí (.247 de promedio en 2010) o de lo contrario podría perder su puesto.

El cubano Yuniesky Escobar (.259, 16 jonrones y 78 remolcadas) aterrizó en el mismo canje de Greinke. Será la novedad en un fuerte cuadro interior que completan Fielder (.261, 32, 83), el intermedista Weeks (le renovaron el contrato tras un año libre de lesiones) y el tercera base Casey McGehee (comprobó que su año de novato no fue obra de la casualidad al producir 104 carreras en su segunda campaña).

Jonathan Lucroy no desentonó al debutar con un curso de 74 juegos detrás de la receptoría, pero el equipo espera que suba algo más la producción.