Durante un tiempo este año, el Premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana parecía un conflicto generacional.

De un lado estaba el grupo que se basaba en la "sabermetría" para apoyar al jardinero Mike Trout de los Angelinos. Del otro estaban las personas que dependían más de las estadísticas tradicionales para apoyar al tercera base venezolano Miguel Cabrera de los Tigres.

Cuando finalmente se calcularon los votos y fue anunciado el ganador, Cabrera tenía un gran triunfo. El oriundo de Maracay recibió 22 de los 28 votos para el primer lugar de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica. Trout recibió los restantes seis.

Por supuesto, Cabrera ganó la Triple Corona de bateo en la Americana, la primera vez que se lograba la hazaña en 45 años. ¿Fue un hecho fenomenal, o se trataba de unos "viejos" amarrados a estadísticas anticuadas? Bueno, no vamos a debatir eso más.

Lo que sí se puede debatir es algo que se repite cada año con este premio.

Los que apoyaban a Trout decían que era el "mejor", o sea, "Mike Trout es el mejor jugador de la Liga Americana". Eso podría ser verdad. Pero el premio no se le otorga al "Mejor Jugador", sino al "Jugador Más Valioso". A veces hay una diferencia. Este año sí lo hubo.

El debate Trout-Cabrera cristalizó la naturaleza del premio al JMV...o lo que debería ser, si prevaleció tu candidato. O, si estabas a favor de Trout como JMV, se trató de lo mal que están los cronistas de béisbol.

Mike Trout posiblemente haya sido el mejor jugador de la Americana esta temporada, y tal vez lo sea durante muchos. Claro está que es un pelotero más diverso que Cabrera. Es mejor a la defensa y muy superior corriendo las bases. Ha sido interesante ver cómo algunas personas han citado su velocidad, esas mismas personas que hace unos años veían la base robada como insignificante y hasta subversiva. Pero todo aprendemos.

Ahora bien, las cinco herramientas que posiblemente definan a Trout como el mejor jugador no necesariamente lo hayan hecho el Jugador Más Valioso a través de seis meses de temporada. Esta distinción parece obvia; sin embargo, muchas veces es punto de debate.

Han evolucionado las votaciones para el JMV. Hubo una época en que los votantes apoyaban al pelotero que había tenido la mejor campaña. Por ejemplo, eso ocurrió en 1958 y 1959, cuando Ernie Banks ganó el premio en la Liga Nacional.

Fueron grandes temporadas que tuvo "Mr. Cub", sin dudas. Pero sus Cachorros terminaron en el quinto lugar de la Nacional en 1958 y empatados por el quinto puesto en 1959. Los votantes de la actualidad parecen fijarse más en una combinación de rendimiento personal y logros colectivos.

En cada uno de los últimos nueve años, el JMV de la Americana ha pertenecido a un equipo que clasificó para los playoffs. Es una muestra suficiente para descartar una pura coincidencia.

Los votantes en la Nacional tuvieron que confrontar una situación similar este año. Ryan Braun tuvo los mejores números globales, pero fue elegido de manera contundente Buster Posey. Los Gigantes de Posey ganaron el título del Oeste, y el rendimiento colectivo de San Francisco parece estar vinculado directamente a la presencia o ausencia del receptor.

Ese fue el terreno en que se realizó la competencia entre Cabrera y Trout. Los Tigres ganaron la División Central. Los Angelinos terminaron en el tercer lugar del Oeste. Sí, hubo más competencia en el Oeste, pero ahí estuvo Detroit, en postemporada...y los Angelinos no. Los Tigres no pudieron haber terminado en la cima de su división sin Cabrera. Los Angelinos sí terminaron terceros con Trout.

También se vio lo siguiente: En la recta final, cuando los Tigres tuvieron que alcanzar y rebasar a los Medias Blancas, Cabrera tuvo su mes más productivo. Con los Angelinos luchando por la clasificación, septiembre fue el mes menos productivo para Trout.

Al fin y al cabo, "más valioso" tiene que interpretarse de manera directa. A los votantes no se les pidió que eligieran al "mejor".

Al ver el inmenso talento de Trout, podría haber muchas temporadas del joven para competir por este premio. Pero en el 2012, los votantes tuvieron el criterio de que una gran temporada de Miguel Cabrera, una campaña histórica, le valía al venezolano el Premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Si se basa en la diferencia entre "mejor" y "más valioso", no se equivocaron.