SEATTLE - Tras pactar con los Marineros por un año y US$2.75 millones, el guardabosque de ascendencia cubana, Raúl Ibáñez, dice estar emocionado de unirse al club de Seattle por tercera vez en su carrera.

Al veterano lo entusiasma formar parte de la joven escuadra de los Marineros y se le ha dicho que competirá por tiempo de juego en el jardín izquierdo, la primera base y como bateador designado.

"Es una oportunidad de tener un impacto en un equipo como jugador y, como veterano, poder ayudar a los muchachos jóvenes.

"La oportunidad está ahí. Si todo el mundo se une y confía, pueden pasar cosas muy buenas".

El gerente general de los Yankees, Brian Cashman, estaba interesado en que Ibáñez regresara para una segunda temporada en el Bronx. Los Rangers supuestamente también tenían interés en sus servicios después de que Ibáñez bateara para .240 con 19 jonrones y 62 remolcadas en 384 turnos al bate en el 2012 y diera batazos oportunos en la postemporada por Nueva York.

Los Marineros seleccionaron a Ibáñez en el draft amateur de 1992. Del 1996 al 2000, fue jugador de medio tiempo en Seattle. En el 2004, después de tres campañas con los Reales, volvió a firmar con los Marineros y fue uno de los mejores bateadores del club del 2004 al 2008.

Ahora, a Ibáñez se le pedirá que aporte a la ofensiva y que le sirva de mentor a un equipo joven que el manager Eric Wedge y el gerente general Jack Zduriencik sienten careció del liderazgo de un veterano en el 2012.

Ibáñez, a quien se le conoce como uno de los peloteros que más duro trabaja, considera que lo mejor que puede hacer es poner el ejemplo.

"Es más importante demostrarles lo que se debe hacer que decíserlos", manifestó Ibáñez."Si puedo corroborar lo que digo con mis acciones, es mucho más fácil trasmitir el mensaje y ayudar a esos muchachos a que se conviertan en profesionales y que continúen con su producción y crecimiento".