Melky Cabrera. (Matt Slocum/AP)

DUNEDIN -- Melky Cabrera se incorporó a la pretemporada de los Azulejos de Toronto y admitió que cometió un error el año pasado cuando fue suspendido por arrojar positivo a testosterona en un control antidopaje.

El jardinero dominicano fue el jugador más valioso del Juego de Estrellas de 2012, pero se perdió la recta final de la temporada regular y los playoffs tras ser suspendido por 50 partidos por su resultado positivo.

Los Gigantes de San Francisco lo excluyeron de su roster de postemporada y luego ganaron la Serie Mundial.

Cabrera dijo el viernes que cometió un error y que pagó por el mismo. No entró en detalles, y señaló que sus abogados siguen en conversaciones con Grandes Ligas.

El motivo de su reticencia a hablar es una investigación aún pendiente, dijo.

"Mis abogados están discutiendo el asunto con las Grandes Ligas. Los abogados serán quienes hagan cualquier declaración respecto al año pasado.

El guardabosque de 28 años firmó un contrato por dos años y 16 millones de dólares con los Azulejos.

Cabrera encabezaba la Liga Nacional en bateo con promedio de .346 cuando fue suspendido el 15 de agosto. Pidió a las Grandes Ligas un cambio de reglas que lo descalificó para optar por el título de bateo, diciendo que fue un logro sucio. Consiguió 11 cuadrangulares, 25 dobletes y 60 carreras remolcadas en 113 partidos.

"No sé si voy a conseguir los números que logré el año pasado. No puedo predecir los números", dijo. "Lo único que sé es que trabajaba seis días de la semana en Dominicana para estar listo para la temporada. Estoy listo".

El piloto de los Azulejos John Gibbons, que era entrenador de banca de Cabrera cuando ambos estaban en Kansas City, dijo que era bueno verlo de nuevo en el campo de juego.

"El puede pegarle a la pelota", dijo Gibbons. ""En Kansas City, conectó unos 200 hits. Por lo que yo sólo lo he visto jugar cuando está bien".

Cabrera dijo que no le preocupaba cómo lo aceptaran sus compañeros en los Azulejos, particularmente tiene buenos amigos en el equipo.

"Recibí muchos abrazos", especialmente de los otros dominicanos José Bautista, Edwin Encarnación y José Reyes, dijo Cabrera.

"Todos me dijeron que esta era mi casa ahora. Hablé con ellos después de la temporada y me dijeron que no me preocupara por nada que me recibirían con los brazos abiertos y eso fue lo que pasó", aclaró.