Mike Rizzo. (Patrick McDermott/Getty Images)

VIERA, Florida - Mike Rizzo construyó a los Nacionales, convirtiendo a Washington en un equipo que tuvo la mejor marca de Grandes Ligas en el 2012 (98-64). Los capitalinos tuvieron a mejor rotación de la Liga Nacional y fueron bastante buenos en básicamente todos los aspectos del juego.

Después de seis temporadas consecutivas con récord perdedor, después de elegir de manera inteligente en el draft amateur, por fin los Nacionales eran un producto pulido, bajo el manager Davey Johnson.

Por más impresionante que sea todo eso, tal vez lo que más llama la atención de Rizzo sea la clase de ambiente en el clubhouse que construyó. Hay un ambiente excelente, en que los jugadores juegan duro y trabajan duro, creyendo uno en el otro. Obviamente, el contratar a Johnson fue una parte crucial en todo eso.

Rizzo adquirió a veteranos para que les pusieran el ejemplo a los jóvenes. El construir un roster es más arte que ciencia…el GG lo hizo muy bien.

"Muchos de nosotros llevamos bastante tiempo juntos", dijo el tercera base Ryan Zimmerman. "Conozco a (Ian) Desmond desde hace casi 10 años. Muchos de nosotros hemos madurado juntos. Todos pasamos tiempo juntos. Es más fácil cuando te sientes bien en la compañía de todos."

Rizzo afirma que ha observado la influencia de veteranos como Adam LaRoche, Zimmerman y Chad Tracy. La química es importante en todos los equipos, pero más en un club que está ganando por primera vez.

"Fue la forma en que los jóvenes y los veteranos se moldearon juntos", dijo Rizzo. "Tuvimos un buen clubhouse. Eramos uno de los equipos más jóvenes de Grandes Ligas, con algunos veteranos que fueron mentores para los primeros. Cuando Davey necesitaba un bateador emergente, Chad Tracy, Mark DeRosa y esos muchachos estaban listos y preparaban a los más jóvenes para esa tarea."

Esas con las cosas que los Nacionales quieren ver otra vez en esta temporada. "Ya lo he dicho; una de las facetas más impresionantes de este club es su carácter", expresó Johnson.

Una vez más, se les ve a los Nacionales como uno de los mejores equipos de Grandes Ligas. Rizzo mantuvo el núcleo intacto, pero también hizo adiciones importantes a la rotación (Dan Haren), al bullpen (el dominicano Rafael Soriano) y al tope del lineup (Denard Span). Ya sin un límite de entradas para Stephen Strasburg y un Bryce Harper en su segundo año, Washington empieza el 2013 con enormes expectativas.

"Todo eso está en el papel", dijo LaRoche. "No puedes perderte en eso de, 'Mira el personal. No hay forma de que no lo ganemos todo.' Tenemos todo aquí para hacerlo. Si no, sólo podremos echarnos la culpa a nosotros mismos."

Claro, las lesiones podrían estropearlo todo, pero lo que hizo más especial la temporada de 98 victorias de los Nacionales es que sí hubo lesiones al principio del 2012. En un momento Johnson quedó sin ninguno de sus infielders titulares, además de los integrantes de la parte gruesa de su lineup. Pero, como señala Johnson, la rotación estuvo intacto hasta que Strasburg, limitado a 160.0 entradas viniendo de una cirugía Tommy John, se ausentó en septiembre.

Finalmente terminó la campaña en el Juego 5 de la Serie Divisional contra los Cardenales. Cuando pasó la decepción de aquella derrota, Rizzo pudo sentir orgullo por lo lejos que había llegado la franquicia.

"Cuando ves el plan original y cuatro años después lo ves en el terreno, fue muy gratificante para mí y para mi staff", dijo Rizzo. "Una vez tuvimos la oportunidad de analizar la temporada, quedamos complacidos y orgullosos de los jugadores y el staff.

"Ese fue el premio de las tantas prácticas y el tanto trabajo. Eso fue lo divertido."