Yovani Gallardo y R.A. Dickey.

PHOENIX - Como si no hubiera suficiente expectativa con el enfrentamiento entre México y Estados Unidos en la segunda fecha del Grupo D del Clásico Mundial 2013, el duelo monticular subirá aun más el nivel de adrenalina de todos los presentes-además de la urgencia de una victoria de los mexicanos, luego de su sorpresiva derrota del jueves ante Italia.

Yovani Gallardo, as de los Cerveceros de Milwaukee y autor de 16 y 17 victorias en el 2011 y el 2012, respectivamente, se medirá a nada más y nada menos que el nudillista R.A. Dickey, Cy Young reinante de la Liga Nacional y ahora lanzador estelar de los renovados Azulejos de Toronto.

"Esto es un sueño hecho realidad", dijo Gallardo al hablar de representar a México en el Clásico Mundial. "Esta es la primera vez que tengo la oportunidad de vestir estos colores, aquí o en México. Nunca he tenido la oportunidad de jugar allí en invierno, así que definitivamente es un privilegio."

La selección mexicana, luego perder ante Italia por 6-5 el jueves, tratará de amargarle el debut a Estados Unidos en este Clásico y de paso darse mejores posibilidades de salir con vida del Grupo D.

"Tenemos que ganar, ya no tenemos chance de perder", dijo el infielder mexicano Ramiro Peña, quien se fue de 4-2 con par de dobles, una anotada y una empurada el jueves. "Hay que darle con todo."

La mala noticia para México es que su rival del viernes es considerado el mejor equipo del Grupo D y uno de los grandes favoritos para luchar por el título del Clásico.

La buena noticia para la tropa del manager Rick Rentería es que van con su lanzador de más cartel.

Y con Gallardo, cuentan con un pitcher que conoce a muchos de los bateadores de la selección estadounidense, incluyendo a sus propios compañeros en los Cerveceros Ryan Braun y Jonathan Lucroy.

"He tenido la oportunidad de enfrentarme a la mayoría de ellos, así que ya tengo una idea", dijo Gallardo al respecto. "Y a los que no, pues tengo que pitchar como siempre, con localización y haciendo los ajustes de lugar."

Del otro lado, aparte de Adrián González, Luis Alfonso Cruz y uno que otro ligamayorista del presente o del pasado, Dickey no tiene la misma ventaja de conocer al ataque ofensivo de México. Sin embargo, el derecho cree que si sigue con éxito su plan, podrá seguir adelante.

"Conozco a Adrián y a Cruz, pero de 65 pitcheos (límite reglamentario para los abridores en la primera ronda del torneo), si puedo ejecutar bien 60 nudillos, estaremos en buena posición."

Estuvo de acuerdo con dicho análisis el manager de la selección estadounidense, la leyenda Joe Torre.

"Para mí, creo que si hacemos lo que estamos supuestos a hacer, eso es lo único que me importa. Es lo único que podemos controlar.

"Sí tenemos scouts y queremos la mayor cantidad de informaciones posibles", continuó el piloto. "Pero en realidad a mí me preocupa más procurar que estemos listos para hacer lo que hacemos nosotros, en vez de fijarnos en lo que hacen los otros equipos."

Con una fuerte presencia mexicana y méxico-estadounidense en esta región de Estados Unidos, se espera una amplia camada "tricolor" en las gradas del Chase Field de Phoenix a partir de las 7:00 p.m. hora local (9:00 p.m. ET) el viernes.

La rivalidad deportiva entre México y Estados Unidos, que se ha vivido mayormente en el plano futbolístico en los últimos años, retoma ahora el camino del béisbol en el Grupo D del Clásico.

Historial sí hay.

En el Clásico del 2006, Estados Unidos derrotó a México 2-0 en la primera ronda, de la que avanzaron ambas selecciones. Pero en la segunda ronda, los mexicanos "le aguaron la fiesta" a sus vecinos del norte.

En el último partido del Grupo 1 de la segunda ronda en el Angel Stadium de Anaheim, México-ya eliminado-era el único obstáculo para que Estados Unidos pasara a las semifinales. Sin embargo, en un partido de muchas emociones, Jorge Cantú empujó las dos vueltas de la selección "tricolor" para darle la victoria por 2-1 a los mexicanos y eliminar a los estadounidenses.

"Son recuerdos bonitos", expresó Cantú al hablar de aquel partido. "Se viene a repetir la historia en Phoenix esta vez. Ojalá."

En ese entonces Gallardo, quien será seguido en el montículo el viernes por Luis Alonso Mendoza, era un prospecto de los Cerveceros. Ahora, siete años después, será el centro de atención.

"Va a ser un juego emocionante", manifestó Gallardo. "Sin importar el deporte, México-EE.UU. siempre trae muchas emociones."