Ned Yost. (Charlie Riedel/AP)

SURPRISE, Arizona - El "futuro" puede ser un concepto indefinido y en ocasiones hasta frustrante. Pero Ned Yost, el capataz de los Reales de Kansas City, aclaró lo que ese término significa para su equipo.

"Creo que con este grupo definitivamente vamos a ganar una Serie Mundial en algún momento, en el próximo par de años", dijo Yost. "Simplemente me siento de esa manera. Probablemente, si le preguntaras a los demás managers, dirían lo mismo. Pero esta vez, en verdad lo creo".

Existe un buen trecho entre los resultados de los Reales en las últimas temporadas y un título de la Serie Mundial. Pero lo que no se puede negar es que este club luce radicalmente reforzado de cara a la campaña del 2013.

Desde hace varios años, los Reales han sido el "equipo del futuro" dada su abundancia de talento joven. Pero sus jugadores de posición estaban avanzando más rápido que sus prospectos de pitcheo. Por lo tanto, Kansas City se desprendió de parte de ese talento para adquirir a los abridores establecidos James Shields, Wade Davis y el dominicano Ervin Santana. Durante la temporada del 2012, agregaron en otro canje a otro abridor, Jeremy Guthrie, cuyo contrato luego renovaron.

"Creo que vamos a ser un equipo mucho mejor que en el pasado y el pitcheo abridor será la razón", dijo Yost. "Tenemos pitcheo, no sólo en la rotación, sino también en el bullpen para ponerle punto final a los juegos. Tenemos una defensa con mucha habilidad atlética. Tenemos velocidad. Tenemos bateadores jóvenes que se están desarrollando y que mejoran con cada día que pasa".

Una rotación transformada debe ser un punto fuerte. Y, si el talentoso receptor venezolano Salvador Pérez se mantiene saludable durante toda la temporada, también representará otra mejoría. Pérez se perdió la primera mitad de la campaña del 2012 debido a una lesión en la rodilla izquierda, pero tiene apenas 22 años de edad y su potencial es enorme.

"Va a ser importante, muy importante para nosotros", dijo Yost acerca de tener a Pérez en salud desde el principio de la campaña. "Fue un golpe fuerte, perder a Sal desde los entrenamientos hasta el receso del Juego de Estrellas el año pasado.

"Él es como el alma de nuestro equipo. Tiene tanta energía, tanta vida, es tremenda fuerza detrás del plato y es muy productivo en la parte gruesa de nuestro lineup. Lo echamos de menos cuando estuvo fuera el año pasado. Por lo tanto, contar con él desde el principio de la temporada va a ser un gran estímulo.

"Es muy talentoso. Va a mejorar en todos los aspectos del juego. Es un receptor sólido detrás del plato. La clave en su caso es la experiencia. Maneja muy bien las situaciones que se presentan en el terreno. Simplemente quiero que siga jugando y desarrollándose como líder".

Los Reales también necesitan más consistencia del bate del antesalista Mike Moustakas y del inicialista Eric Hosmer. Y sería de gran ayuda que el jardinero derecho Jeff Francoeur produjera como lo hizo en el 2011. En general, éste podría ser un equipo muy bueno a la ofensiva, siempre y cuando los jugadores jóvenes sigan progresando.

"Tenemos mucha habilidad atlética", manifestó Yost. "Nuestra defensa es muy, muy sólida, tan buena como cualquier otra defensa, creo, de la Liga Americana. Si revisas nuestra lista, Sal tiene la oportunidad de ganar un Guante de Oro. Creo que somos capaces de ganar Guantes de Oro en la inicial, la tercera, el campo corto, el jardín izquierdo y el central, y hemos ganado Guantes de Oro en el jardín derecho (Francoeur en el 2007)".

Detrás de ese optimismo incansable hay razones válidas. Y los Reales están hambrientos de éxito. Para una franquicia de gran tradición, el pasado reciente no ha dado muchas señales alentadoras. Kansas City no ha visto acción en la postemporada desde que ganó la Serie Mundial en 1985 y no ha tenido una campaña ganadora desde el 2003.

Pero todo eso es parte del pasado. Ahora, el "equipo del futuro" ha decido hacer movimientos. En el béisbol no hay garantías, pero afirmar que vienen tiempos mejores para los Reales de Kansas City no es una simple suposición, sino una conclusión razonable.

Todos los años, en marzo, 29 equipos de Grandes Ligas esperan mejorar mientras que un club pretende seguir en la cima. Pero las aspiraciones de los Reales están basadas en algo más concreto.

¿Qué tan lejos pueden llegar los Reales en una temporada? Un récord por encima de .500 y el segundo lugar en la División Central de la Liga Americana no serían metas irrealistas. De darse ese caso, el título de la Serie Mundial con el que Yost sueña podría estar en el círculo de espera.