BOSTON -- Un desafiante David Ortiz se paró en el terreno del Fenway Park y le dijo al público, "sigan fuertes", lo que arrancó vítores de los residentes de Boston que pasaron por una semana que comenzó con un bombazo en el maratón de la ciudad y se coronó con una cacería humana que produjo un toque de queda general.

En su primer partido como locales tras los atentados del lunes en el Maratón de Boston, los Medias Rojas rindieron tributo a las víctimas y los sobrevivientes con una ceremonia y un emotivo vídeo con imágenes de la carrera.

Tres personas murieron y más de 180 resultaron heridas en el atentado.

"Vamos a correr otro maratón, más grande y mejor que nunca", dijo la voz del estadio Fenway, Henry Mahegan. "Somos uno. Tenemos la Fortaleza de Boston".

Perros detectores de bombas y militares vestido de camuflaje reforzaron la seguridad del estadio, donde largas filas de fanáticos esperaban para ser revisados antes de ingresar al recinto. Muchos todavía estaban afuera cuando los Medias Rojas y Reales de Kansas City hicieron sendas filas para la ceremonia antes del encuentro.

Voluntarios de la Asociación Atlética de Boston se formaron frente al Monstruo Verde, el famoso muro del jardín izquierdo en Fenway, mientras policías y oficiales públicos rodeaban el montículo.

Después del homenaje, los Medias Rojas sumaron una victoria más a su mejor inicio de temporada en 11 años al vencer 4-3 a los Reales.

"Esta semana pasada, no creo que haya habido un ser humano que no haya quedado afectado por lo que pasó aquí", dijo Ortiz luego del triunfo de su equipo. "Estaba agitado, muy molesto con toda la situación. ... Todos estábamos dolidos. Sé que tomará un tiempo poder sanar, pero lo único que tenemos que recordar es que todos nos apoyamos entre nosotros mismos".

Josh Kantor, el encargado del órgano del estadio, tocó las primeras notas del himno de Estados Unidos, y luego el público se unió para cantarlo a coro. Una bandera gigante de Estados Unidos fue desplegada en el Monstruo Verde, cubriendo momentáneamente el logotipo "B Strong" " (Se Fuerte, o un juego de palabras con la inicial de Boston y Fortaleza) pintado allí.

El equipo indicó que los uniformes serán autografiados por los peloteros y luego subastado, y que el dinero será donado a la fundación creada para ayudar a las víctimas de los bombazos.

"Esta ciudad cuenta con nosotros, y lo entiendo", comentó el jardinero Shane Victorino antes del encuentro. "Quizás no veas sonrisas en los rostros de la gente, pero hay que entender que son tiempos difíciles. Este es un momento para que la gente en la ciudad se una y salga y se integre a esta ciudad".

Los Medias Rojas pospusieron su partido del viernes contra los Reales mientras la ciudad estaba bajo un toque de queda por la búsqueda de uno de los sospechosos del bombazo, quien fue arrestado por la noche. Su hermano y cómplice murió en un tiroteo con las autoridades.

Ese encuentro se disputará el domingo como parte de una doble cartelera.

Los Bruins de Boston, que jugaron el jueves por la noche, pospusieron su encuentro de NHL del viernes contra Pittsburgh hasta el sábado por la tarde. Al final, los Bruins perdieron 3-2.

El entrenador de los Penguins, Dan Bylsma, se reunió con reporteros antes del encuentro con una camiseta que decía "Boston Fuerte" por encima de su camisa y corbata.

"Siento como si estuviéramos jugando con los Bruins hoy, y no en su contra", dijo Bylsma antes del partido. "Sé que comparto su orgullo de ayer por la ciudad y su gente y sus policías. Yo no soy de Boston, pero sí compartí ese orgullo y esperanza hoy también".

La seguridad fue estricta en Fenway y en el TD Garden, al igual que sucedió cuando los Bruins jugaron su primer partido allí tras el atentado.

En Fenway, un policía de operaciones tácticas con un perro pastor alemán vigilaba la entrada que conduce al camerino del equipo visitante, unas dos horas y media antes del partido. Un hombre con uniforme militar revisó los casilleros de todos los jugadores de los Reales, al igual que muchas grietas en el techo.