Andrew Friedman y Ned Colletti.

Si antes eras simpatizante de los Rays o los Dodgers, quizás ambos equipos te agraden más ahora. Tampa Bay y Los Angeles han sido los dos mejores clubes del béisbol últimamente y nada de lo que sucedió esta semana les quita esa distinción.

No obstante, si hemos de aprender algo de las últimas campañas, es que es muy difícil pronosticar lo que va a suceder en la recta final.

¿Acaso se pudo haber previsto que los Cardenales se coronarían en el 2011? San Luis llegó a los playoffs de manera improbable, asegurándose un pase en el último día de la temporada regular.

¿Y qué me dicen de los Gigantes del 2012? Tuvieron que ganarle tres juegos consecutivos a Cincinnati para llevarse la Serie Divisional de la Liga Nacional y luego recuperarse de una desventaja de 3-1 en la Serie de Campeonato para superar a San Luis.

Cuando comenzó la campaña del 2013, los Nacionales quizás eran el único equipo que parecía no tener puntos débiles. Ahora, con una desventaja de 11.5 juegos en el Este del Viejo Circuito, los capitalinos aún tienen posibilidades, pero se les está acabando el tiempo.

Quizás sea demasiado temprano para asegurarles a los Rays y a los Dodgers un pase a la postemporada, pero todo luce indicar que tienen un pie en octubre.

¿Habrá cambiado en algo el balance de poder con los movimientos que hicieron otros clubes de cara al 31 de julio? Los Orioles mejoraron y por mucho. Lo mismo se puede decir de los Tigres y los Medias Rojas, mientras que los D-backs adquirieron una pieza clave para el bullpen al agregar al zurdo Joe Thatcher.

Al final, todavía luce muy posible que los Rays y los Dodgers protagonicen la Serie Mundial. Sería un contraste increíble entre un equipo que gastó desenfrenadamente y luego invirtió aun más dinero para volver a la relevancia, y otro club que año tras año hace maravillas con mucho menos recursos que otras franquicias.

El dinero sigue siendo importante, pero como demostró el gerente general de los Atléticos, Billy Beane, con astucia también se puede construir un equipo contendiente.

Los Dodgers no querían molestarse con cosas como el draft amateur o el desarrollo de jugadores. Por lo tanto, optaron por gastar y seguir gastando. Se hicieron responsables de enormes contratos, les hicieron ofertas jugosas a agentes libres y armaron un roster. Se trata de una escuadra muy buena, pero el éxito no vino de la noche a la mañana.

Para el 21 de junio, los Dodgers tenían marca de 30-43 y estaban a 9.5 juegos del primer lugar en el Oeste de la Liga Nacional. Desde entonces, tienen foja de 28-7. El dominicano Hanley Ramírez se ha mantenido encendido durante esa racha, mientras que el cubano Yasiel Puig ha aportado energía y producción ofensiva.

Si los Dodgers no son el equipo perfecto, están muy cerca de serlo. El gerente general Ned Colletti hizo un movimiento de peso hace tres semanas al adquirir al abridor Ricky Nolasco de los Marlins. Esta semana, agregó al relevista Brian Wilson con la esperanza de que el ex taponero de los Gigantes los ayude en la recta final.

El cuento de los Rays es parecido. El 28 de junio, tenían marca de 41-39 y estaban a 7.0 juegos del primer lugar de su división. Desde entonces, tienen foja de 23-4 y están a un juego de Boston en el Este de la Liga Americana. La rotación ha brillado desde que David Price regresó de la lista de lesionados. El jardinero Wil Myers, quien batea para .331 con siete jonrones, siete dobles y 27 remolcadas, quizás haya sido el mejor bateador del béisbol desde que hizo su debut de Grandes Ligas el 18 de junio.

Al igual que los Dodgers, los Rays lucen ser un equipo sin debilidades. Están luchando con los Orioles, Medias Rojas y Yankees en la mejor división en el béisbol. Aun con la baja del zurdo Matt Moore, quien ingresó a la lista de incapacitados el miércoles - los Rays esperan que se pierda sólo dos aperturas - Tampa Bay parece estar destinado a jugar en octubre.

El gerente general Andrew Friedman adquirió esta semana al relevista Jesse Crain de los Medias Blancas, a pesar de que el derecho se encuentra en la lista de lesionados. Friedman no tiene idea de qué aportará Crain, pero está cautelosamente optimista de que Alex Cobb regresará. El derecho fue el mejor abridor de Tampa Bay este año antes de ser golpeado por una línea el 15 de junio.

Este año, hubo menos movimiento que de costumbre al llegar la fecha límite para hacer cambios sin que los jugadores tengan que pasar por waivers. Hay muchos equipos que creen que tienen posibilidades de llegar a octubre. Por lo tanto, son renuentes a desmantelar sus rosters. Por otro lado, la mayoría de los clubes no están permitiendo que sus mejores jugadores se acerquen lo suficiente a la agencia libre como para ponderar canjearlos.

Como consecuencia, hubo pocos bates de refuerzo disponibles y, además de los abridores Jake Peavy, Matt Garza y Bud Norris, la verdadera competencia fue por unos pocos relevistas.

Seríamos muy afortunados de que, por tercer año consecutivo, la recta final de la temporada regular estuviera llena de sorpresas. Pero al empezar el mes de agosto, cualquier lista debe empezar con los mismos dos equipos.