David Ortiz. (Charles Krupa/AP)

BOSTON -- Una victoria para alcanzar la Serie Mundial. Pero en el camino de Boston se interpone Max Scherzer, un ganador de 21 juegos. Y Justin Verlander está a la espera si se disputa un séptimo juego.

"Todos sabemos el rival que nos toca", dijo el receptor de los Medias Rojas Jarrod Saltalamacchia tras la práctica del viernes con miras al sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Americana ante los Tigres de Detroit. "Creo que será otro esos juegos apretados".

Una victoria en el sexto duelo el sábado eliminará a los actuales campeones de la Liga Americana y catapultará a Boston a su tercera Serie Mundial desde 2004. Scherzer se enfrentará contra Clay Buchholz, reedición del pulso de lanzadores del segundo juego, ganado 6-5 por los Medias Rojas.

Scherzer lanzó sin permitir imparable hasta la sexta entrada con ventaja en la pizarra de 5-0, pero los Medias Rojas repuntaron contra el bullpen de los Tigres y empataron el juego con un cuadrangular con casa llena del dominicano David Ortiz en el octavo episodio. Ahora al menos los bateadores de Boston pueden decir que han visto recientemente al probable ganador del Premio Cy Young de la Liga Americana.

Pero Scherzer tiene un poco más de experiencia contra ellos, también.

Los Medias Rojas consiguieron el jueves por la noche una victoria por 4-3 sobre Detroit en el quinto juego para ponerse arriba 3-2 en la serie, al primero que gane cuatro de siete posibles. Llegaron a casa temprano el viernes por la mañana y practicaron en el Fenway Park durante la tarde.

Los Tigres no entrenaron, y optaron en lugar de ello por descansar a sus lastimados Miguel Cabrera y Alex Ávila, quien se unió al grupo de jugadores que arrastran lesiones después de chocar en el plato con el receptor de Boston David Ross en la segunda entrada del quinto juego.

"Tenemos que ir al Fenway y tenemos que luchar suficientemente duro para ganar un juego", dijo el venezolano Cabrera, quien ha estado disminuido por una variedad de lesiones desde finales de la temporada regular. "Si hacemos eso, tenemos que seguir peleando y ganar el siguiente. Lo hemos hecho antes, y tenemos tremendos lanzadores".

La rotación de abridores de Detroit era su mayor ventaja a iniciar la serie, y ha cumplido. El venezolano Aníbal Sánchez, Scherzer y Verlander lanzaron sin permitir hit hasta la quinta entrada en los tres primeros juegos, aunque los Tigres ganaron únicamente uno de ellos.

En total, los abridores de Detroit habían permitido sólo tres carreras en 27 entradas en los cuatro primeros encuentros antes de que el cuadrangular de Mike Napoli prendiera la mecha dentro de un ataque de tres anotaciones en el segundo episodio contra Sánchez.

"Ellos estuvieron lanzando bastante bien los primeros juegos. Nos contuvieron", dijo Napoli. "En general ha sido una gran serie; pero no se ha terminado aún. Tenemos que hacer lo necesario. Tenemos a Buchholz en seguida, y tenemos toda la confianza del mundo en él", agregó.

Los Medias Rojas parecen estar fortaleciéndose conforme avanza la serie, pero los Tigres reciben golpes en cada juego.

Ávila, quien tiene un historial de conmociones cerebrales, estuvo involucrado en una colisión con Ross en el pentágono que dejó al receptor de los Tigres con esguince en la rodilla izquierda. Además recibió un golpe en la máscara en un foul --también de Ross-- antes de dejar el juego en la cuarta entrada.

Leyland dijo que esperaría a ver cómo se siente Ávila el sábado antes de tomar una decisión.

El mánager de Boston, John Farrell, confirmó que el novato Xander Bogaerts seguirá de titular en la tercera base.