David Ortiz

SAN LUIS -- Después del Juego 4 de la Serie Mundial del 2013, a David Ortiz se le preguntó por qué parece gustarle tanto jugar en los Clásicos de Otoño. La respuesta del dominicano fue bien sencilla.

"Un anillo", dijo.

De juzgar por cómo jugó "Big Papi" en los primeros cuatro choques de la serie por los Medias Rojas contra los Cardenales, la motivación es enorme. Ortiz tuvo un inicio histórico al bate en el evento, con el segundo mejor promedio (.727, 11-8) y segundo mejor porcentaje de embasarse (.750, 16-12) entre los que han ido al plato al menos 10 veces para arrancar una Serie Mundial. La marca está en manos de Billy Hatcher, quien en 1990 con los Rojos tuvo promedio de .750 y porcentaje de embasarse de .800.

Ha sido impresionante el renacer con el bate de Ortiz, quien cumplirá los 38 años de edad en poco más de dos semanas. Hay que recordar que en el 2009 y, en menos grado, el 2010, el quisqueyano tuvo lentos comienzos con el madero que fueron la comidilla del día durante mucho tiempo en la región de Nueva Inglaterra. Además, la lesión en el tendón de Aquiles derecho del toletero en el 2012 lo limitó a 90 juegos y para esta campaña no había garantías de una recuperación completa.

Pero el oriundo de Santo Domingo ha sabido hacer los ajustes de lugar, respondiendo con su primera temporada de 30 jonrones y 100 empujadas en tres años, además de una postemporada de grandes números y batazos para el recuerdo.

"Cinco años atrás yo era un bateador de más poder de lo que soy ahora, pero es la experiencia", dijo Ortiz al hablar de su habilidad de seguir produciendo a esta altura de su carrera. "Uno se prepara. Uno trabaja, ve muchos videos y hace sus ajustes".

Los Cardenales son los que se han visto obligados a hacer ajustes frente a Ortiz, quien llegó al lunes con cinco jonrones y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 1.153 en esta postemporada.

"Es un out difícil ahora mismo", dijo el manager de San Luis, Mike Matheny. "Entonces, tendremos que encontrar un nuevo plan de juego y ejecutar nuestros pitcheos".

Ortiz, un veterano de 17 años en Grandes Ligas y dos veces campeón con Boston, está consciente de que la oposición está decidida a variar su estrategia ante él, lanzarle incómodo y, en algunos casos, darle una base intencional.

"Cuando tú eres un bateador peligroso, sabes que los pitchers no te van a venir por el mismo medio, sino que te van a tratar de dibujar (las esquinas)", manifestó. "Tú tienes que trabajar en eso. Eso es lo que uno hace a través del tiempo".

Antes del Juego 5 del lunes, un reportero bromeó con Matheny sobre una posible multa que podría imponerles el piloto a sus lanzadores que le tiren strikes al dominicano, quien ha jugado defensa como inicialista en el Busch Stadium, un estadio de la Liga Nacional.

"No hay ningún proceso de multas", dijo Matheny. "Pero obviamente estamos hablando de un bateador bien encendido. Él nos ha hecho muy difícil hacerle out, eso es seguro".

Con esta serie a decidirse en Boston en un Juego 6 o 7, Ortiz quiere seguir el ritmo.

"No hay nada de relajarse aquí", expresó el dominicano. "Estamos jugando contra un buen equipo. Hay que ver los videos, estar decidido e ir por todo".