SAN LUIS, Missouri -- Cuando resta al menos un partido por jugarse en la Serie Mundial, los Medias Rojas impusieron una marca negativa: la mayor cantidad de bateadores ponchados en postemporada.

No es que se preocupen demasiado, porque están al frente 3-1, a un juego de coronarse.

Los Medias Rojas se llevaron 14 ponches en el quinto juego de la serie, con lo que llegaron a 150 y rompieron la marca de 142 establecida por los Gigantes de San Francisco en 2010.

El lunes iniciaron tratando de batear y fallaron. Siete de los nueve primeros bateadores abanicaron, tres sin batear y cuatro abanicando.

Adam Wainwright, el abridor de San Luis, ponchó a 10, el relevista Carlos Martínez a otro y Trevor Rosenthal abanicó a uno más en la novena.

El receptor de los Medias Rojas David Ross elogió a los lanzadores de los Cardenales.

"Nos enfrentamos a los mejores pitchers, a los mejores que hay en el beisbol actualmente", dijo Ross. "Saben planear el juego, hacen cambios. Es duro, conectarles es complicado, punto".

Eso no es motivo de consolación para los Cardenales, que también ha tenido problemas para conectar. Los bateadores de San Luis se poncharon nueve veces, siete contra el abridor Jon Lester y dos contra el relevista Koji Uehara.