Alex Rodríguez. (David Karp/AP)

NUEVA YORK-- Alex Rodriguez quiere que su demanda contra las Grandes Ligas y el comisionado Bud Selig sea regresada a la corte estatal, mientras que la organización de ligas mayores del béisbol quiere que se deseche el caso.

Un día después de una audiencia inicial en el Tribunal Federal de Distrito de Manhattan, los querellantes presentaron documentos el viernes explicando sus pretendidas mociones.

La organización de Grandes Ligas dice que el caso debería ser escuchado en la corte federal debido a cláusulas de la Ley Federal de Relaciones Laborales, conocida como Taft-Hartley. Los abogados de Rodríguez dijeron que eso "contradice las posiciones de la organización de Grandes Ligas tomadas reiteradamente ante la corte estatal de Florida en la demanda que presentó contra Biogenesis of America", y la acusaron de hacer "un giro de 180 grados".

Rodríguez fue suspendido en agosto 211 juegos por las Grandes Ligas por presuntas violaciones contractuales y al acuerdo contra el uso de sustancias prohibidas en el béisbol. Al tercera base de los Yanquis de Nueva York se le permitió seguir jugando hasta que el mediador Fredric Horowitz decida una querella interpuesta por el sindicato de jugadores para revocar la sanción.

"La parte demandada se ha empeñado en un esfuerzo sistemático por destruir la reputación del señor Rodríguez, incluso filtrando continuamente historias falsas a los medios sobre el señor Rodríguez", señalaron sus abogados, repitiendo aseveraciones que han hecho varias veces.

Documentos presentados por las Grandes Ligas dijeron que las la "escandalosa e infundadas acusaciones de Rodríguez carecen absolutamente de mérito (y) ni esta corte ni la corte estatal pueden o deberían adjudicar esos reclamos con base en los méritos".

Las Grandes Ligas señalaron que el asunto debe ser litigado bajo el proceso de arbitraje delineado en el contrato laboral del béisbol porque involucra interpretaciones de ese acuerdo. Afirmaron que la demanda contra Biogenesis fue distinta porque los acusados en esa querella no son parte del contrato colectivo de trabajo del béisbol.

Se agendó para el 23 de enero una audiencia ante la jueza federal de distrito Lorna G. Schofield.