Yordano Ventura.

DETROIT - El 17 de septiembre del 2013, la noche de su debut de Grandes Ligas en el Kauffman Stadium, Yordano Ventura cedió apenas una carrera en 5.2 innings de labor. Terminaron perdiendo sus Reales, que estaban en plena lucha con el equipo contrario, los Indios, por uno de los comodines de la Liga Americana, pero no fue por culpa del dominicano.

Ventura lanzó lo suficientemente bien en septiembre y en los entrenamientos de este año como para ganarse un puesto en la rotación de Kansas City. El novato abrirá el tercer juego de la temporada de los Reales ante los Tigres.

"Detroit es un equipo muy bueno y lanzar en la Serie Inaugural es muy emocionante", dijo Ventura.

El serpentinero de 22 años de edad está entusiasmado, pero no intimidado, por la asignación.

"Tiene muy buena presencia en la lomita", dijo el coach de pitcheo de los Reales, Dave Eiland. "No parece haber ni una gota de pánico en él. Si la hay, la esconde muy bien".

Ventura da una explicación muy simple con respecto a su actitud calmada.

"Cada vez estoy más cómodo y no trato de hacer demasiado", dijo.

Ventura puede hacer que cada pitcheo sea una recta de 100 mph. Tiene esa habilidad por naturaleza, pero ha aprendido que en Grandes Ligas no se sobrevive con simplemente tirar fuego.

"De todos modos tienes que hacer pitcheos", dijo el capataz de los Reales, Ned Yost. "¿Que si te ayuda? Definitivamente. Pero no sirve de nada si no puedes tirar tus lanzamientos secundarios para strike. Cuando eso pasa, (los bateadores ignoran) todo y se preparan para la recta. La esperan y dejan pasar todo lo demás".

El año pasado en su debut, Ventura hizo un pitcheo con una velocidad de 102.8 mph, el lanzamiento más veloz de un abridor en toda la temporada.

Pero a la vez, Ventura ha aprendido a tirar sus pitcheos rompientes y su cambio de velocidad para strike y entiende que esa variedad es lo que le permitirá brillar en el béisbol.

"Trato de confundir a los bateadores", dijo Venturo. "Tiro cambios, rectas, lanzamientos rompientes. A veces lanzo adentro, afuera, arriba o abajo".

"Para un pelotero joven, hace los ajustes bien rápido, lo cual es muy impresionante", dijo Yost. "Retiene, estudia y se adapta".

No hay nada como un cambio de 83 mph seguido por una recta de 101 mph, o vice versa.

Antes de firmar con los Reales en el 2008 a sus 17 años de edad, Ventura jugaba como campocorto además de lanzar.

"Jugaba mucha pelota en casa y mi brazo se fortaleció porque tiraba, tiraba y tiraba", dijo el oriundo de Samaná, R.D. "Cuando firmé, tiraba 91 (mph) ó 89. Al año siguiente, alcancé 95. Y luego llegué a 99".

Y ahora, gracias a que pesa 192 libras, el diestro alcanza las 102 mph.

Ventura, cuya vida gira mayormente alrededor del montículo, ha llegado a depender bastante de los consejos del receptor venezolano de los Reales, Salvador Pérez.

"Salvy pide muy buenos pitcheos; es más veterano que yo", dijo Ventura.

Pérez, vale recordar, tiene apenas 23 años de edad.

"Tira duro. El comando que tiene es bastante bueno para un muchacho que tira así de duro", dijo el receptor acerca de Ventura. "Tiene un cambio, una curva y una recta cortada, pero ésta última no la tira con frecuencia".

¿Cómo, entonces, es que Ventura se mantiene tan calmado cuando se mete en problemas en la lomita?

Pérez soltó su risa profunda.

"Porque sabe que puede sacar un out", respondió el cátcher.