Miguel Cabrera. (Sara Rubenstein?Getty)

MINNEAPOLIS - Si usted impulsa 75 carreras antes del Juego de Estrellas para ser el líder absoluto de la mejor pelota que se disputa en el planeta es una señal inequívoca de que aporta muchísimo al éxito de su equipo, pero sin apelar a las excusas Miguel Cabrera considera que pudiera lograr mucho más si su cuerpo le rindiera al cien por ciento de su potencial.

"Ha sido un año de mucha batalla [de superar problemas físicos], tratando de recuperarme al cien por ciento de la lesión que tuve el año pasado, de la operación", expresó con sinceridad ante una pregunta de LasMayores.com el estelar primera base venezolano de los Tigres de Detroit. "Uno debe tratar de salir al terreno todos los días y jugar fuerte a la pelota que es lo más importante".

Campeón de bateo de la Liga Americana en las tres temporadas más recientes con .344 en 2011, .330 en 2012 y .348 en 2013 (tope personal), y ganador del codiciado trofeo Jugador Más Valioso de la Liga Americana tanto en 2012 como en 2013, Cabrera suele intercambiar impresiones con el otrora ganador del Cy Young de la Liga Americana, Justin Verlander, de la importancia de superar el malestar de las lesiones para sacar la cara por los felinos rayados.

"No es que me incomoda, sino que hay momentos en que no me siento bien", manifestó el poderoso inicialista de 31 años de edad. "Hay músculos que se están apretando, hay músculos que prácticamente no están funcionando bien. Eso es parte del proceso. Le está pasando también a Verlander. Hablamos de eso. No ponemos excusas. Siempre salimos al terreno a competir, a sobrepasar este momento que estamos viviendo".

En cuanto a su participación en el Juego de Estrellas de 2014, Cabrera se siente bien orgulloso de formar parte del encuentro que marcará la despedida de Derek Jeter, paracorto de los Yankees de Nueva York, del Clásico de mediados de temporada. De hecho, al ir a su novena incursión en la cita estelar, Miguel es apenas superado por Jeter, que acude a su #14, entre todos los participantes en la actual contienda en el Target Field, hogar de los Mellizos de Minnesota.

"Va a ser el último Juego de Estrellas de Jeter, al igual que lo fue para [el gran cerrador panameño de los Yankees] Mariano Rivera el año pasado", comentó Cabrera. "Va a ser una experiencia bonita, que no voy a olvidar nunca. Estoy ansioso por el momento que llegue el juego, para sentir la ovación que le van a dar los aficionados y ver la admiración que le tienen, igual que se la tenemos todos nosotros".

Otra de las cosas que impresiona mucho a Cabrera es el impacto latinoamericano en el Juego de Estrellas, especialmente el hecho de que hay seis peloteros de los países de la América hispana entre los 10 integrantes de la alineación titular de la Liga Americana.

"Esto es espectacular", proclamó Cabrera, que tuvo palabras de admiración para un gran novato latinoamericano de la talla del cubano José Abreu, primera base de los Medias Blancas de Chicago, tremendo artillero en la banca del dirigente John Farrell. "Es un bateador buenísimo. Vino listo para jugar en Grandes Ligas. Siempre le digo que batee mucho, pero contra nosotros no".

Obviamente, Cabrera se siente especialmente orgulloso de que un paisano suyo como lo es el lanzador Félix Hernández, de los Marineros de Seattle, disfrute de la satisfacción de ser el primer venezolano que abra desde la lomita un Juego de Estrellas. "Se lo merece, ha hecho un buen trabajo durante toda su carrera. Gracias a Dios se le va a dar la oportunidad de abrir un Juego de Estrellas, una experiencia más para él".

A una pregunta de Alexandra Noboa-Chehade, que en ese momento elaboraba una entrevista filmada para el portal de LasMayores.com, Cabrera comentó sin pensarlo dos veces que "ganar, esa es la expectativa, para darle la ventaja a la Liga Americana. De esa manera, el equipo que tenga la suerte de ir a la Serie Mundial [en representación del Joven Circuito] la puede abrir en su propia casa".

En torno a las posibilidades de los Tigres de ganar por cuarta temporada consecutiva el título de la División Central de la Liga Americana, el nativo de Maracay precisó que la clave es que la novena no se duerma en sus laureles.

"Lo importante para ganar la División es terminar fuerte, tratar de mantenernos con mucho ánimo para los dos meses y medio que faltan", analizó el hombre que ha impulsado 100 ó más carreras en todas y cada una de sus 10 temporadas en el Béisbol de Lujo jugando desde el principio de las mismas. "Lo más importante es que estamos en el primer lugar. Yo sigo igualito, siempre positivo".