Salvador Pérez. (AP)

KANSAS CITY - Cuando los corredores de la oposición deciden retar el potente brazo del receptor Salvador Pérez, una de cada tres veces terminan arrepintiéndose.

Eso les ha pasado esta temporada a 20 potenciales estafadores que han desafiado al receptor venezolano de los Reales. Pérez se deshace rápido de la bola y sus disparos son bien precisos.

"Rápido como un rayo", dijo el manager Ned Yost. "Tiene piernas rápidas, se deshace de la bola en un movimiento corto y rápido y su brazo es potente y preciso".

El tiempo de Pérez para tirar la bola desde la receptoría hasta la intermedia, de guante a guante, ha sido cronometrado en 1.83 segundo. Normalmente lo hace en 1.9, mejor que el promedio en Grandes Ligas de 2.0, de acuerdo con Yost.

"No me preocupo por mi tiempo; sólo me preocupo por poner fuera al corredor", expresó Pérez.

Se trata de una habilidad natural refinada por el trabajo diario junto a Pedro Grifol, el coach de receptores de los Reales.

"Tengo que trabajar mucho en eso junto a Pedro", indicó Pérez. "Cada día, antes de cada partido, trabajamos en algunas maniobras para soltarme un poco. El trabajo de preparación no incluye tiros a la segunda base, sino ejercicios para alistar mi brazo".

Los 20 corredores tratando de robarse una base puestos fuera de circulación por Pérez le dan más del 31% de eficiencia, aunque los 64 intentos también incluyen bases robadas que fueron en parte producto por malos pitcheos o jugadas en las que ni siquiera se hizo un tiro. Un 30% de eficiencia es considerado un porcentaje bastante bueno tomando en cuenta todos los factores que influyen en un intento de robo de base.

Durante el fin de semana, los corredores de los Indios no tuvieron que preocuparse por el brazo de Pérez la noche del domingo. El venezolano estuvo en el lineup como bateador designado, luego de poner fuera a corredores de Cleveland en intento de robo durante los primeros dos partidos de la serie.

Grifol trabaja con Pérez para perfeccionar la transferencia de la bola, rapidez de los pies y repetir las acciones para no salirse de ritmo en caso de pasar tres o cuatro juegos sin tener a un corredor tratando de robarse una almohadilla.

¿Ha visto Grifol a otros receptores igual de rápidos a la hora de hacer su tiro a la intermedia?

"Creo que hay algunos por ahí, pero creo que nunca he visto a un receptor del tamaño de Pérez con esa rapidez y precisión", destacó Grifol. "Es una combinación de rapidez, potencia en el brazo y precisión, virtudes que lo hacen grande. Tiene las tres cosas y las combina bastante bien a pesar de superar las 250 libras de peso.

"Pero lo que veo mejor de él es su inteligencia", continuó el instructor. "Le encanta trabajar duro y quiere destacarse. Y sabe bien que si quiere ser un grande tendrá que trabajar bien duro".

A menudo Pérez hace sus tiros desde la posición en cuclillas, una maniobra para la cual también se prepara.

"Si el pitcheo es baja y afuera, creo que es más rápido hacer el tiro desde la posición en cuclillas. Funciona muy bien", resaltó el oriundo de Valencia, Venezuela.

Funciona bastante bien, de acuerdo con Yost.

"La clave está en deshacerse de la bola. La velocidad es exactamente la misma y la precisión del tiro no se ve afectada desde esa posición", explicó Yost.

Pérez también es un amante del análisis de videos. A menudo trabaja frente a una pantalla para tratar de mejorar su juego.

"Observo muchos videos de [el receptor boricua de los Cardenales Yadier] Molina", confesó. "¿Se puede aprender del mejor catcher en Grandes Ligas, cierto?"

El ex manager de los Tigres de Detroit, Jim Leyland, se ha convertido en un fanático de Pérez. Mientras comparaba a los actuales receptores con el ex catcher puertorriqueño Iván Rodríguez recientemente, Leyland dijo lo siguiente:

"Salvador Pérez es increíble y [Matt] Wieters de Baltimore también es bastante bueno. Pero Salvador Pérez de Kansas City es absolutamente fantástico. Salvador Pérez es el Pudge Rodríguez de la actualidad".